DE CARA AL FUEGO
(POEMAS SELECCIONADOS )
| “Si no saben volar pierden el tiempo las que pretendan seducirme!” Oliverio Girondo |
MUJERES
Me gustan las mujeres … ¡y qué!
las que gritan se explayan vociferan
las que ahogan con su instinto,
aquellas perspicaces penetrantes y profundas
las que ríen y se ríen
que se arrancan hasta el alma
aquellas que subyugan,
me subyugan.
Me gustan las mujeres enjundiosas
las terribles, catastróficas
la que me enseño el amor
en la cama de su histeria
y me enseño a amar el amor de indecisiones.
La que parió incesante en cada parto las nostalgias
y me dio seis compañeras como espadas.
Me gustan las mujeres,
las que acosan, que me acosan y sublevan
las que llaman
las que lloran
las que cogen sin descanso
que recogen
que seducen
que se elevan
las que parten y reparten con su aroma las señales
y me besan
y me estrujan
y se callan
y me callan con un beso.
Me gustan las mujeres cibernéticas
sin sonrisas de portadas
sin voces de miel o edulcorante
sin pestañas de gatita o silicona.
Me gustan las mujeres
no de arroz
de azucena o chocolate,
me gustan las neuróticas menopáusicas cinéticas
que me endulzan y envenenan
que me odian y acarician
que me abren sus alitas matinales
o me clavan en la noche más tremenda
su puñal
de amapola
y de cerezo.
CONFESIÓN
Que no se diga jamás se lo intentó
que no rodé por el camino
que no tropecé y caí mientras dormía.
Que no se diga locura transitoria para decir amor
sexo para pasión
furia para celo y a la distancia olvido.
Que no se diga aquí no se fraguo el fuego
el delito consumado
sabanas mojadas
mentiras escabrosas
lucidez y miedo.
Que no se diga de esta agua no bebí
en esta tierra no viví
en esta cama no soplaron huracanes
y volaron como cartas los espejos.
Que no se superlativise el beso
y no se conjugue el verbo amor
y que se diga beso
en la exacta dimensión de la palabra.
Que se fusione cada silaba en su acento
como un cuento interminable
como un desplegar de leves alas.
Que cada consonante caiga ante el deseo de las palabras
sea grave el sonido en los abrazos
y leve los fonemas con su luz difuminada
Que no se diga siempre equivocada estaba
que no se diga su cuerpo acurrucó contra su espalda
que no arrancó gemidos de su boca
que no luchó contra su pecho
que no mintió
que no digirió
una
a una sus palabras.
Que no se diga probó de mil venenos
que no se diga atroz para decir ternura
y no se diga jamás tormenta y fuego
y entre fuego besos
y entre besos celo.
Porque fui nieve y serpiente
mujer y viento
y después de viento arado
y después de arado tierra y su simiente.
Que no se diga nunca
se fue sin intentarlo
porque caí mil veces
ante el hondo
transitar de las palabras.
MADRE
Yo que aprendí el amor de las poltronas
y me salté el abecedario entre cien nombres
yo que aprendí a contar entre las piedras
y domestiqué la lengua en las portadas.
¿por qué me permuto verso a verso?
¿Por qué madre no me diste en letanía las primeras
sílabas corrientes?
y amamantaste estrofas que apuñalan como dagas
por qué me instruiste en repertorios
y no colmaste de rosarios, este cuerpo en llamas.
Porque me diste la demencia entre renglones
y rociaste con historias las primeras carcajadas
porque madre no me besas
y trocamos con abrazos
tanta nada.
SENECTUD
Dormiremos la vejez de los caminos
cuando no seamos dos más que uno mismo
porque cuando fuimos dos nos embestimos como fieras
y luchamos como fieras cuerpo a cuerpo
extrajimos de la infancia los aromas
de la juventud el brío,
la angustia,
el dolor,
los almanaques.
Solo cuando seamos viejos como el árbol o el camino
dormiremos la infancia, las postales
dormiremos juntos sin juntarnos
y caminaremos adyacentes la estrechez de los calzadas
y seremos viejos
y estaremos rotos
pero aun así,
soñaremos que dormimos abrazados.
POETAS
Cuando sufras el poema
cuando cada línea te sangre a borbotones su tinta de rabia de dolor o esquizofrenia
cuando sufras línea a línea
verso a verso
será la hora del poeta.
Porque cuando creas sentirte poseído
y en la radio aparezcan los sonidos que te inspiran
y te bebas las demencias
y te llenes con el humo alucinante
y en la línea encuentres el renglón imaginario
y te nutras de historietas y retazos
y en la archivo aparezcan las más elevadas locuciones
y los faunos se hagan cómplice en tu noche
y cada trazo en la memoria se descarne
y sigas uniendo los retazos de:
Pesoa, Pavese, Huidobro o Gamoneda
y saltes de contento
porque salió esbelto tu perfecto crucigrama
Cuando aparezca el menú de copie y pegue
talvezseas el poeta,
te saluden en los teatros
te saquen en portadas
te digan señor, fraguador de las palabras.
Pero al cerrar los ojos tu realidad aparezca
y otra vez el botón de copia y pegue,
y otra vez Pesoa, Pavese, Huidobro o Gamoneda
y saltes de contento
porque salió perfecto tu perfecto crucigrama
y en la radio aparezcan los sonidos que te inspiran
y te bebas las demencias
y te llenes con el humo alucinante
y los demonios se hagan cómplice en tu noche
y cada trazo en la memoria se descarne
y sigas uniendo los retazos
y otra vez el botón de copie y pegue
y otra vez Pesoa, Pavese, Huidobro o Gamoneda
Sigue durmiendo amigo
eres el ratón de tu emboscada.
POEMA A DESTIEMPO
Te acuerdas cuando leíamos a Adoum entre las casas
cuando garabateábamos las primeras carcajadas
y falsábamos concursos
adulterando nuestros nombres
arropándonos con la tinta de las más absurdas crónicas.
Cuando rojos o azul de indecisiones
colmábamos de versos los vacios espacios
reduciendo a polvo
a gritos
a horconadas
los libros del sector de la indulgencia.
Te acuerdas de los bruces en la sala o en el patio
de los golpes, los atracos
las bebidas,
de la yerba y los motines en el baño.
Te acuerdas de los sueños
las premoniciones,
los epítetos procaces contra aquellos,
aquellos que lavan y giran la camisa según se pinte el día,
los que muerden la mano y después la besan o la besan y la muerden,
esos que reptan mientras sus espaldas abren al compás de extremidades
para celebrar y redimirse cuadrúpedos
en los rapaces burdeles de la muerte.
Te acuerdas de las evasiones, las mentiras,
de los amaneceres revolcados en el patio de las plantas
del sombrero rojo
chistera y quita y pon de los borrachos.
De los viajes,
los amigos,
los mutantes y los “frikis de la feria”,
los primeros libros de la mesa o de la cama
los poemas repetidos
los aliados que se fueron
los que se fueron y están
los que están pero no son
porque se dieron de golpes con sus mórbidas historias.
Te acuerdas cuando hablábamos de Borges, de Panero o de Sarduy
te acuerdas cuando éramos poetas
en la sala,
en la patria o el destiempo.
ELLA
A Dina
La llaman escondida
la que bebe sorbo a sorbo sus memorias
y recuerda el café de las lunáticas bebiendo vodka
ella es la del brazo de hule
que se pierde entre las calles
se deglute y desdibuja,
la que busca y encuentra y no se amilana ante las sombras
porque nació en el templo del destiempo
y a golpe o a pedradas
y templó su lengua bruja incandescente y santa.
Ella debió pararse de todos los derrumbes,
de todos los vagones y todas las mudanzas
y templo su recio nombre en el árbol del desprecio.
Hoy sigue siendo internamente un alfeñique
mordida y estirada en cada abrazo
colgada en los cordeles de los patios
donde tuercen su existencia
los causantes de su nada.
FIESTA
Una gota mancha el suelo,
dentro de ella
dos,
descomunales y asombrados,
la cocina,
la silla,
la ventana
son rincones donde continua la fiesta,
agotados los minutos
retoman el encuentro
porque su sangre ya late entre su sangre.
Fueron lo que nadie supo darles
por eso caminaron extasiados,
vehementes,
trastornados ,
| hasta el otro lado del abismo |
donde los gritos sean más hondos
y las tardes
eternas bacanales de lujuria y celo.
ELOCUENCIA
Siempre quedan los regresos
en la imposibilidad de serte luz,
ahora que el tiempo dinamita
su avidez en el desierto de esta angustia.
Precisamente
ahora que me vuelvo arena
ave palpitante
y sombra tibia.
Ahora que escucho los criterios
y todos los tinteros gotean entre tu nombre,
ahora que la sangre gota a gota se diluye
y niega su memoria andrógina
las palabras se estremecen en tu lengua
y la elocuencia deslumbra
cuando posteas la perspicacia
y la acidez más dislocada
es aplauso y carcajada.
Ahora que todos se te unen y festejan
y el teléfono suena sus mas locas pesadillas
valga el enlace
para salvarte a la distancia.
“¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida o la luz de la muerte?”
Gonzalo Rojas
PREMONICIÓN
Uno:
Que es lo que se espera cuando se aguarda
cuando la mano tiembla
ante el primer intento
y las esquirlas que soñaste repartidas por el cuerpo
retroceden al cajón
y todo queda en el deseo,
en el dolor que no importa pero espanta
se enquista en el lado oblicuo de la carne
en la memoria herida
y se empareda como holocaustica gema
entre el beso y el destierro.
Que es lo que se espera cuando postergas la hora
y los diminutos estandartes de la gloria
ahora son meras ilusiones
las cuerdas que divisas colgadas de recuerdos
se desatan y caen como rocío en el desierto.
Dos:
Primera evasión
Vayamos al mar, a mirar las golondrinas
revisemos las antiguas retratos,
las colecciones verdes de plumajes verdes
y el joyero reluciente de nimias pretensiones.
Hay vientos desquiciados
Conmovidos por el dedo de un demente
gira todas las paredes
galopa y brama
golpea de frente
y va desdoblando las campanas
de las ruinas.
Tres:
Reintegración al texto
Los relojes marcan los últimos segundos
y hay perros que se muerden devorándose por dentro
devorando por dentro las entrañas
de otros perros que por dentro ladran,
y yo aquí,
como un necio pez o Catoblepas
invadida por la semilla y sombra de la angustia
santo y seña de la muerte
santo y seña de mi propia muerte.
Hoy se trisan las paredes que sostienen esta casa
hoy se aleja como buitre en el desierto
la lucidez entre los ojos
y me resisto a los festejos
a la memoria diluida en las palabras que sostiene el aire.
y una línea hilvana
el imperceptible preámbulo entre vida o muerte.
| “-La angustia es el deseo, la reacción original expectante y dolorida ante el goce ausente, don maléfico del caos y la contienda-“ S.E
|
RETORNO A FREUD
No hay nada más hermoso ni más fértil que la angustia
nada es más bello que escenificar la angustia
entre dos cuerpos que se rompen
entre dos ciudades
asideros de la pena
entre el rostro magullado por el frío
y el sol que deslumbra y todo quema.
Nada es más bello ni más fértil que la angustia
de la mano extendida en las esquinas
del frio en los portales
de las mujeres que expenden
entre sombrías alcobas
sus cuerpos magullados,
y las otras
las del pan de cada día en el sudor recalcitrante de la pena
las de polleras arrastrando como lenguas el polvo de las calles,
las de la carga al hombro
y de comidas instantáneas
inventadas para el llanto.
Las de los coturnos impalpables,
las ligeras y prolijas de oficina
ancianas de dolor
por ser la sombra de otra sombra.
No hay nada más bello ni más fértil que la angustia
porque en un teatro cualquiera
la belleza se mide por las tablas,
por los tres cuartos de luz
esparcidos sobre el pecho del que muere
porque el teatro y los aplausos
cotidianamente encienden la hoguera del ser,
la ucronía como eterna posibilidad de aquel que espera
y la entelequia del no ser
como única posibilidad de vida o muerte.
EL Y YO
Éramos tan perfectamente inalterables
tan inevitablemente honestos uno a uno
tan humanamente inseparables
que era como si nos hubieran modelado con el mismo barro.
Éramos tan luminosamente estrictos
que amábamos los mismos gestos
los mismos iconos
y la absoluta perfección de la tallada piedra.
Éramos tan paradójicamente exactos
que se gastaban nuestras lenguas al filo de las madrugadas
hablando de los mismos dioses y discursos
que si Copérnico, Fidel, la metafísica
y nos amábamos sin señas
sin santos o blandones.
Éramos tan copiosamente imberbes
que gozábamos los mismos desatinos
y a la hora del encuentro
conocíamos el exacto rincón de las caricias
y el punto G
de lo que eleva ante el gozo del éxtasis humano.
Sabíamos de todo contra todos
y discutíamos espalda contra espalda
como endemoniados disidentes
ubicando la postura necesaria para ganar las guerras
siempre juntos
siempre uno
siempre aliados codo a codo
en la cubierta del hogar y sus marismas.
Éramos tan cercanos y perfectos
que abreviamos un detalle…
amarnos
en las mismas diferencias.





