31 agosto 2007

NUEVO POEMARIO DE AUGUSTO RODRIGUEZ
"Cantos contra un dinosaurio ebrio"
Por: Siomara España
Cuando Augusto me pasó el dato de su poemario, me alegre muchisimo, no solo por que Augusto es un amigo entrañable, sino por que al fin la literatura joven ecuatoriana esta siendo vista desde afuera como lo que es, una literatura fresca, novedosa, que desecha todas esos falsos paradigmas que se habían establecido para la literatura local, un libro editado por "LA GARÚA "editorial española que ha percibido en la poesía de este guayaquileño, ese necesidad expresiva y existencial con que nacen los artistas verdaderos. ¡Urra, por la poesía ecuatoriana! ¡ bien por la obra de Augusto Rodriguez !
POEMAS DE AUGUSTO RODRIGUEZ
Mi padre Mi padre murió en invierno sólo sé que al fin descansó en la estrecha cama de todos los días. Ya no hay ruido, ni ceremonias, ni pañuelos, ni rosas blancas. Al fin, dije yo, descansó de las deudas, de los vicios, de la burocracia. Mi padre murió en una pequeña alcoba donde sólo quedan remedios, jeringuillas, alcohol, drogas, sus manos frías, abiertas y vacías que me tocan con ternura. Unos ojos blancos y amarillos inyectados de muerte. Un cáncer que no silencia su victoria de sangre, de carne, de vejez inconclusa. Todos los relojes dan la misma hora y retroceden el tiempo, cuando mi padre no era mi padre y simplemente era un hombre lleno de energía que se abría paso ante esta vida. Mi padre murió en una alcoba de hielo y su cuerpo cada vez se adelgaza, se empequeñece, se evapora, se disuelve en el aire vacío de la nada, la lámpara de la alcoba juega con la materia de su piel. Sus dientes amarillos llenos de cáncer me sonríen yo le sonrío temblando de miedo aunque de a poco se convierta en polvo fugaz. Mi padre murió en invierno solo sé que al fin descansó en la estrecha cama de todos los días. Mi madre Mi madre llora en un rincón de la cocina su cuerpo se hace pequeño muy pequeño casi diminuto sus manos tiemblan sobre su mismo eje. Su voz suena envenenada por las palabras verdes de mi padre yo trato de consolarla pero no hay consuelo. Mi madre desea marcharse de casa yo trato de detenerla pero no tengo resultados. Mi madre es un río caudaloso que no tendrá nunca salida al mar. El regreso Yo soy el hombre que se entregó con furia y placer a sus amantes. Donde ofrecí mis dones, mis desequilibrios y mis locuras. Si solo pudiera escribir un poema que me devolviera a la infancia y pudiera sumergirme hasta los huesos y no regresar nunca. Y volviera a ser un niño esperando la hora de jugar, de reír o de bailar esperando la gloria de este mundo. Pero aquí estoy enfermo y solo caigo en este mar de la vejez. Solo te pido infancia que llegues pronto. Te prometo que hoy, sí escaparé contigo. Beberé mi infancia La ciudad y Dios duermen y yo solo soy un vagabundo con horas extras que vive moribundo en su quinta guerra mundial. Soy un demonio de cuerpo invisible que se sumerge en el dolor de sus asesinatos, de sus heridas profundas, de sus úlceras. Solo estoy en compañía de mis fantasmas donde sólo beberé mi infancia. Los muertos duermen, descansan en sus guaridas, con hambre se vuelven cazadores violentos. Lo sé porque yo también soy otro muerto, que en cada estación va dejando un amor falso, un hijo mal parido, un muerto más para los obituarios. La ciudad y Dios duermen y yo solo soy un vagabundo que tiene miedo de seguir viviendo y que solo pretende cerrar los ojos y descansar a orillas del río X Me dicen que estoy muerto pero que debo seguir viviendo. Solo sé que beberé mi infancia y desapareceré ante los millones de ojos de buitres de esta ciudad. Esqueletos enterrados Ellos no llegarán a la cita seguramente porque se fugaron de la fiesta con la puta más barata. Encontrarán alguna mesa y beberán aguardiente e intentarán cruzar al otro mundo. Sé que no se escaparán porque todavía les falta mucho por beber por amar por copular por escribir. Siempre los recordaré como los pequeños magos de la miseria que inventaron con su cuerpo desnudo el mejor poema para ganar la victoria como nuestros héroes, para no quitarse las máscaras ante los monstruos de cinco cabezas. Pero un día no volverán y yo tampoco volveré a verlos como los he visto. Sólo serán decenas de esqueletos enterrados en este mundo. Algun día se sentarán a la orilla del mar a leer sus mejores poemas. No seremos nosotros. Decadente descenso Este andar de los huesos este andar de la carne este escalar los siglos y venir de tan lejos en abuelos perdidos
Vicente Huidobro Vagaremos sin rumbo sin señas sin recuerdos sin infancias por esta ciudad abierta de piernas como mujer ninfómana o enloquecida por amor con nuestros cansados soliloquios para libertinos o yeguas de la Apocalipsis Vagabundear por esta ciudad que nos mira con los ojos en llamas y nosotros locos o ebrios seguiremos prematuros sin nervios sin párpados sin riñones solo para seguir en nuestro decadente descenso y seguir naufragantes dispersos fantasmales para tan solo caer de cabeza y sin entrañas perdidos golondrinos abandonados suplicantes por seguir este viaje a ninguna parte sin rumbo sin brújula sin mapa territorial En busca tal vez del abuelo fallecido del padre canceroso o de una puta asesina en esta ciudad muerta o de muerte tan solo seguiremos como un soldado moribundo o un apostador sin su as bajo la manga ante el crudo aguacero que nos odia o de la tormenta de acero que nos decapita
Comentarios sobre su obra :
Escribe con rabia e ironiza con dolor. Dando otra vuelta de tuerca al malditismo dirty, nutriéndose de un escepticismo no por radical menos romántico, cada poema de este libro es una respiración ansiosa, un animal contradictorio. Todo lo que hay de extrema venganza en ellos, lo hay también de amor desolado, de emoción superviviente. La voz de estos cantos ebrios parece asistir a todas las muertes y enterrarlas una a una, como si el poeta fuera un sepulturero de mitos desgarrados y figuras paternas. Pero, por debajo (o por encima) de todas las furias de su grito, una melancolía errante silba pidiendo compañía”. Andrés Neuman Granada, España “Cuenta la tradición que el Buda permaneció siete semanas en el paranirvâna o «área del despertar», porque en lugar de salvarse a sí mismo quiso convertir su descubrimiento en una doctrina que salvaría al mundo: despertar para liberarse del dolor. Por eso los poemas de Augusto Rodríguez nos perfuman de paz y beatitud, porque sólo después de chapotear en los abyectos pantanos del karma es posible alcanzar la iluminación mística. Cantos contra un dinosaurio ebrio es el inventario de todas las blasfemias y aberraciones que garantizan la redención. Sus poemas son los alfileres que aseguran la paz de la mariposa”. Fernando Iwasaki Sevilla, España “Aquí está Augusto Rodríguez: Rápido y maldito, chispeante y justiciero, sensible y escéptico, fatalista y pop, más comunicativo que una web y puentes trasatlánticos, enérgico y de ternura solapada, pero sobre todo, original y fresco. Un poeta ecuatoriano para leer de mañana, como un café fuerte que nos deja levitando todo el día”. Antonio Skármeta Santiago de Chile “Como a los poetas sólo hay que creerles cuando escriben porque lo que escriben es verdad, creo lo que me confidencia Augusto Rodríguez en sus Cantos contra un dinosaurio ebrio. Sobre todo creo en su poesía y espero que sea una voz entre otras voces que han emprendido este viejo oficio de incertidumbres de ser poeta en un Guayaquil empecinado en renovarse como ciudad (una ciudad que ya no es la ciudad que nostalgizo) pero que sigue siendo fiel a una perenne tradición-identidad aún por descubrir y por alcanzar. Ahora con el vagabundeo de una palabra, la de Augusto Rodríguez, ensimismada en verter sobre el papel la pus existencial de quien sabe que desde el mismo nacimiento hemos empezado a morir sin atenuantes. Lo cual si bien es ya un lugar común no por eso podrá consolarnos”. Fernando Nieto Cadena Isla, ciudad y puerto del Carmen, Campeche, México(Un fragmento del prólogo del libro)
RON MUECK
MAESTRO DEL HIPERREALISMO
obra alucinante del hiperrealismo, parecen "Cadaveres de Gigantes Disecados", sin duda una tendencia que apunta hacia nuevas concepciónes escultoricas partiendo desde realidades cotidianas donde el publico se conmueve y llena de distintas sensaciones, positivas, o negativas, pero SENSACIONES al fin, toda obra artistica debe generar en el espectador una impresión, (principal objetivo del arte) y Mueck lo logra, nos presenta una obra controversial , que desencadena animadversión en unos, emoción en otros, pero no pasa indiferente ante el ojo acusioso o sencillo del espectador, obras patéticas, crudas, pero llenas de equilibrio y profundidad, el alma del hombre se intuye en cada uno de los personajes de Mueck, particularmente creo que ahi esta el kit de su arte
Ron Mueck (1958) es un escultor hiperrealista australiano que vive en Inglaterra. Su origen profesional fue en el mundo de los efectos especiales para el cine. Sin embargo ya había dado un paso hacia el mundo del arte aprovechando su talento para desarrollar creaciones plásticas con un realismo sorprendente. Mueck se mudó a Londres para establecer su propia compañía, creando utilería y “animatronics” para la industria de la publicidad. A pesar de ser altamente detallados sus trabajos, eran diseñados para ser fotografiados desde un ángulo muy específico, ocultando así el desorden de la obra vista desde otro ángulo. Mueck con más y más frecuencia deseaba producir esculturas que se vieran perfectas desde cualquier ángulo.
En 1996 Mueck cambió hacia el “arte refinado” colaborando con su suegra Paula Rego, para producir pequeñas figuras como parte de una escena que ella estaba mostrando en la Galería Hayward. Rego lo presentó con Charles Saatchi quien inmediatamente quedó sorprendido con su trabajo y comenzó a coleccionar y solicitar trabajos. Esto lo dirigió hacia la creación que le formó un nombre a Mueck, “Dead Dad” (papá muerto) que es una escalofriante e hiperrealista obra de silicona y otros materiales, del cuerpo muerto de su padre, reducido aproximadamente a dos tercios del tamaño natural. Es la única obra de Mueck que usa su propio pelo para el producto final.
Las esculturas de Mueck reproducen fielmente los detalles del cuerpo humano, pero juega con la escala para crear imágenes que nos sacuden. Su obra de cinco metros “Boy”, fue mostrada en 1999 en el “Millenium Dome” y más tarde se exhibió en la “Biennale de Venecia”.
Éste escultor formó parte de la exposición “Sensation” que causó polémica y otras reacciones extremas entre los críticos y el público. La pieza que expuso en esa ocasión era “Dead Dad”. Esa exposición incluyó también a otros “nuevos” artistas británicos como Damien Hirst y los hermanos Jake y Dinos Chapman, que llevan su quehacer a extremos definitivamente estremecedores.

27 agosto 2007

LA MITICA REINA DEL NILO
Son muchas las historias, y sobre todo la fasinación que causa el nombre de CLEOPATRA. De ella se ha escrito, elucubrado, indagado hasta la saciedad, lo cierto es que esta figura enigmatica y apasionante llegó hasta el cine tal como en la vida de CLEOPATRA con dos actores que al igual que la reina de Egipto Julio César y Marco Antonio - generaban polémica , me refiero porsupuesto a la hermosa Elizabet Taylor y Richard Burton (inolvidable pareja en el cine y en la vida real)
Cleopatra nació en el año 69 a.C. Pertenecía a la dinastía de faraones ptolomeos, procedentes de Macedonia (norte de Grecia), que gobernaban en Egipto en ese momento. La capital era Alejandría, ciudad fundada por Alejandro Magno en el año 332 a.C. que había prosperado bajo el mandato de esta dinastía. Tenía uno de los mejores puertos comerciales del Mediterráneo, y se convirtió en un gran centro cultural, cuna de las ciencias modernas: retórica, filosofía, medicina, geometría, hidrostática, geografía, astronomía, etc., pues poseía la mayor biblioteca del mundo.Pero en ese momento, la tierra de Egipto vivía amenazada por su gran rival, Roma. Y a Cleopatra le tocó vivir una época rodeada de conflictos que hicieron que el reino egipcio se debilitara; aunque esta reina siempre demostró su fortaleza actuando con astucia y valentía.El faraón Ptolomeo Neo Dionisio Auletes -Ptolomeo XIII- era el padre de Cleopatra VII Filópator, pero no era muy querido por los egipcios ya que recaudaba grandes impuestos que irían a parar a las arcas romanas. De este modo, el pueblo de Egipto no aceptó su alianza con Roma, y en el año 58 a.C. se sublevó expulsándolo del país. Ptolomeo huyó a Roma y Berenice IV (su hija, hermana mayor de Cleopatra) fue proclamada reina. Pero en el 55 a.C., apoyado por el general romano Pompeyo, Ptolomeo regresó a Egipto quitándole el trono a su hija.Ptolomeo tuvo dos hijos: Ptolomeo XIV Dionisio II y Ptolomeo XV Filópator; y cuatro hijas: Berenice IV, Cleopatra Trifene VI, Cleopatra VII (la nuestra) y Arsinoe. Cleopatra en el trono de Egipto Los escritos antiguos cuentan que Cleopatra gobernó con su padre durante un corto período de tiempo, hasta que éste murió en el año 51 a.C. Queriendo conservar el poder, y siguiendo la tradición familiar, se casó con su hermano Ptolomeo XIV (de 12 años). Los ptolomeos no podían casarse con alguien de rango inferior, y es por ello por lo que se unían entre hermanos. Con tan sólo 18 años, Cleopatra quería reinar sola, pues consideraba que su hermano era demasiado joven para gobernar Egipto. Aunque se encontraba con el problema de que muchos funcionarios y nobles apoyaban a su hermano. Además, el general Pompeyo, poderoso aliado de su padre, planeaba anexionar Egipto al Imperio Romano. Tendría que superar muchos obstáculos.Desde niña estudió muchísimo (literatura, aritmética y geometría, astronomía, medicina) y aprendió varios idiomas, como el egipcio (su familia sólo hablaba griego), lo que le sirvió de mucho a la hora de gobernar Egipto. Para ello, intentó ganarse el favor de los cortesanos poderosos. Rindió culto a los dioses egipcios proclamándose “hija del dios sol”, y entregó generosos regalos a los templos más importantes, ganándose el apoyo de los sacerdotes. Asimismo se interesó por la política internacional, sobre todo para evitar conflictos con Roma, y por la economía, facilitando las exportaciones necesarias para el bienestar de su país.Los dos primeros años de su reinado fueron muy difíciles. Por una parte, el Nilo no se desbordó, las cosechas se perdieron y muchas personas murieron de hambre. Por otra parte, seguía teniendo enemigos poderosos como era Poteinos, el consejero de su hermano Ptolomeo.En el año 48 a.C. Cleopatra descubrió que su hermano y Poteinos conspiraban contra ella. Querían secuestrarla y matarla, por lo que tuvo que huir de Egipto acompañada de su hermana Arsinoe. Navegaron por el Mediterráneo refugiándose cerca de Siria, y con el tiempo, volvió con su ejército para reconquistar su tierra.
Julio César y Cleopatra
Mientras tanto, Julio César y Pompeyo se enfrentaron por el poder de Roma, provocando una guerra civil, venciendo Julio César. Pompeyo se dirigió a Egipto en busca de ayuda, pero cuál fue la sorpresa que los seguidores de Ptolomeo le asesinaron al desembarcar en Alejandría.Cuatro días después, César llegó a Egipto y vio lo sucedido. Deseaba mantener la paz y solicitó reunirse con Ptolomeo y Cleopatra para alcanzar un acuerdo. La reina no confiaba en su hermano y necesitaba la protección de César. Con la ayuda de su intendente Apolodoro, a escondidas y al anochecer, llegó hasta él, quien quedó fascinado por su encanto e inteligencia. ¡Qué valiente fue Cleopatra! Ya se había ganado la confianza de Julio César.Pero esto no le gustó nada a su hermano Ptolomeo. Hasta oídos de Julio César llegaron los planes de conspiración contra él por parte de Poteinos, y ordenó que lo ejecutaran. Perdonó la vida a Ptolomeo y le dejó salir de la ciudad, reuniéndose con Arsinoe, su hermana, quien había logrado escapar y lideraba un ejército egipcio contra César. Ambos finalmente fueron vencidos en una dura batalla. Poco tiempo después Ptolomeo apareció muerto en el puerto de Alejandría. Arsinoe fue enviada como prisionera a Roma.Ahora Cleopatra, con 22 años, reinaba junto a su hermano Ptolomeo XV Filópator (de sólo 11 años) y se sentía más segura bajo la protección y el amor de César, quien en el año 46 a.C. regresó a Roma triunfante por su victoria. Tras él, llegó Cleopatra pretendiendo un tratado de paz entre Egipto y Roma, llevando consigo a Ptolomeo XVI Cesarión, hijo de César, y a su hermano Ptolomeo XV. No obstante, la relación entre Julio César y Cleopatra no agradó en Roma, sobre todo por la posibilidad de que en el futuro el hijo de ambos pudiera gobernar.A pesar de todo, César obtenía cada vez mayores reconocimientos, siendo nombrado dictador vitalicio. Sin embargo, en el año 44 a.C., tras una reunión en el Senado, Julio César fue apuñalado. Marco Antonio y Cleopatra
Cleopatra regresó a Egipto. Su protector había sido asesinado y su reino volvía a estar en peligro. Este hecho provocó una guerra civil en Roma que duraría tres años, liderada por tres importantes hombres que lucharon contra los líderes de la conspiración: Octavio, Marco Antonio y Lépido. Tras derrotarlos firmaron un tratado de paz en el que acordaron gobernar Roma juntos durante cinco años.A partir de ese momento, Marco Antonio controlaría Egipto. Pero necesitaba el apoyo de Cleopatra que ahora reinaba junto a su hijo Cesarión. Precisaba del oro de Egipto para pagar a los ejércitos que velaban por su parte del Imperio, y el trigo para alimentar a sus hombres. Por su parte, la reina egipcia pretendía la protección del romano.Marco Antonio y Cleopatra se dieron cita en Tarso (Turquía). La reina apareció deslumbrante y tras varios encuentros consiguió lo que se proponía. Marco Antonio se unió a ella impresionado por sus encantos.Antonio pasó una temporada en Alejandría junto a Cleopatra, quedando embarazada de gemelos. Pero el romano no pudo verles nacer ya que a comienzos del año 40 a.C. tuvo que regresar a Roma pues Fulvia, su esposa, participaba en una conspiración contra Octavio. A finales de año, su esposa murió, y firmó un acuerdo de paz con Octavio; y en señal de amistad, se casó con la hermana de éste, Octavia.Cleopatra siguió reinando Egipto. Cuatro años después regresó Marco Antonio. Su protección seguía ayudándola a mantener la independencia de Egipto. Tuvieron su tercer hijo, Ptolomeo Filadelfo. Durante un tiempo, Antonio no tuvo éxito en sus conquistas perdiendo muchos soldados y muchas tierras. Hasta que finalmente, invadió Armenia y regresó triunfante a Alejandría. Cleopatra fue coronada “Reina de reyes” y todos sus hijos también recibieron títulos reales.- Cesarión, de 13 años, fue proclamado “Rey de reyes”.- Alejandro Helios, de 6 años, fue nombrado rey de Armenia.- Cleopatra Selena, reina de Cirenaica y Creta, también con 6 años.- Y Ptolomeo Filadelfo, con sólo 2 años, rey de Asia Menor.Marco Antonio y Cleopatra eran fuertes aliados y tenían grandes ambiciones. Recuperaron algunos de los territorios que la familia de la reina había controlado en el pasado. Pero Octavio se enteró de la ambición de ambos e informó al Senado romano tratando a Marco Antonio de traidor. Además, el divorcio de su esposa romana se tomó como ofensa. El fin de Cleopatra, la última reina egipcia A finales del 32 a.C. Octavio declaró la guerra a Cleopatra y a Egipto. Marco Antonio actuó en la guerra como aliado de Cleopatra en contra de Roma. Llegaron a Grecia temiendo un ataque que le llevara a perder ese territorio. Pero en realidad, no les fue nada bien, pues los soldados romanos fueron venciendo al ejército de Marco Antonio, capturando sus fuertes y hundiendo sus barcos. Poco a poco la situación empeoraba, y desesperados Antonio y Cleopatra decidieron atravesar el cerco romano. Aunque ¡no les pudo ir peor! Fueron derrotados en la famosa batalla de Accio (Actium), aunque Cleopatra consiguió huir con su flota regresando a Alejandría, donde entró triunfante como si hubiera logrado una gran victoria, para evitar que sus enemigos en Egipto no la dejaran entrar al saber que había sido vencida por Octavio.Antonio estaba hundido por la deshonra y decidió ocultarse en la isla de Faros sin querer ver a nadie. Mientras tanto, Cleopatra seguía pensando en la forma de continuar gobernando. Octavio no tenía suficiente oro para pagar a los ejércitos, por lo que de momento no podría atacar de nuevo. Pero sí sabía que volvería tarde o temprano en busca de la necesitada riqueza de Egipto. Poco tiempo después, Antonio salió de su retiro y de nuevo volvieron las fiestas a palacio.Un año después se recibió la noticia de la llegada de Octavio, y Cleopatra temiendo su reacción, le envió una carta ofreciéndole Egipto con la condición de que gobernaran sus hijos. Pero Octavio ni siquiera contestó: estaba claro que quería gobernar solo.Mientras, Marco Antonio reunió a su ejército para enfrentarse a Octavio. Pero sus soldados desertaron huyendo avergonzado y derrotado, y culpando a Cleopatra, quien asustada por la ira del romano se encerró en su mausoleo. Corrieron rumores de que la reina egipcia había muerto. Marco Antonio enloquecido se clavó su espada, justo en el momento en el que el secretario de Cleopatra llegaba anunciando que estaba viva. Fue llevado junto a Cleopatra y murió en sus brazos.Poco después en el año 30 a.C., a la edad de 39 años, murió Cleopatra, la última reina de Egipto. Sobre su muerte hay muchas leyendas, pero el cuerpo de Cleopatra no se ha encontrado, por lo que los expertos no han podido estudiar su causa.Lo cierto es que Cleopatra fue una reina orgullosa que prefirió la muerte antes de someterse a Octavio y humillarse ante los romanos. Se suicidó junto a sus dos fieles sirvientas, pero ¿cómo murieron? ¿Se clavaron una aguja envenenada? ¿Pudo ser la mordedura de un áspid con su veneno la causa de su muerte?Octavio respetó sus deseos y su cuerpo fue sepultado cerca de su amado Marco Antonio. Su tumba nunca fue encontrada.
¿Qué paso con Egipto? El país quedó bajo el gobierno de Roma, lo que supuso el fin de la civilización egipcia. Octavio se proclamó nuevo faraón y ordenó la destrucción de muchos monumentos egipcios y documentos oficiales. Alejandría continuó siendo un gran centro cultural y comercial, pero la prosperidad de Egipto fue decayendo.

17 agosto 2007

09 agosto 2007

Por: Siomara España

LA POESIA ESTA DE LUTO

CAROLINA PATIÑO

Han pasado ya varios días desde que recibí la infausta noticia y aún me es imposible reponerme de su muerte. Es apenas una Niña decía yo, una Nenita dijo Carmen Vásconez , pero a pesar de serlo, se fue, se fue llevando todo su dolor a cuestas y dejando un vacío en decenas de corazones saturados de mil preguntas fracasadas. Talentosa, talentosa sí, algunos lo entenderán tarde - siempre sucede- pero esas almas que pasan como un soplo, como un halo de luz son casi siempre imposibles de entender en toda su magnificencia. Carolina se fue dejado huellas, pocas pero al fin y al cabo hondas huellas; con su existencia y su trabajo poético, apenas un libro, pero segura estoy que vendrán un par mas, libros póstumos, que quienes la quisimos, sentimos y conocimos estamos en la obligación de llevar a la luz. Un día martes hace 88 años se dijo : Ha muerto Medardo Ángel Silva uno de los mas jóvenes poetas guayaquileños (22 años ) Ahora los poetas guayaquileños decimos: un día martes ha muerto la más joven poeta guayaquileña: Carolina Patiño Dueñas (20 años ) Nos queda de recuerdo: su risa, sus ojos tristes, su fragilidad azul de mariposa, y el desconsuelo en el alma por no haber dado más, por no haber sido más ………. Nos regalo su corta vida … nos anticipó su muerte.

Con Javier Hidalgo y Carolina Patiño
Carolina y el río Guayas

A UNA MARIPOSA Te fuiste tan temprano descalza entre las sombras Te has ido sin remedios Sin pastillas o doctores. Porque te declaraste libre, Con tu rostro azul de mariposa Y te fugaste una tarde a bailar sobre tarimas de luciérnagas A trovar con las estrelladas Y a contarle historias a la luna Siomara España

08 agosto 2007

Cultura http://www.telegrafo.com.ec/noticia.aspx Diario El Telégrafo - Cultura
"Concupiscencia" un pecado femenino El libro "Concupiscencia", será presentado hoy a las 19h00, en la Urna Norte, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro, "Expolibro 2007". Concupiscencia - "Apetito desordenado de placeres deshonestos", citado de esta manera en el Diccionario de la Real Academia Española; aunque su título ha generado mucha curiosidad y polémica; su autora Siomara España crea esta obra que más allá de su significado abarca un cúmulo de cosas que se da en la antigüedad, la época bíblica, desde la creación del mundo mismo asociado con el pecado femenino de la primera mujer, la cual fue considerada como maldita, impura a través de la historia. Dentro del contenido de la obra, la escritora desea expresar que la mujer debe ser libre de todas esas ataduras que la han tenido sometida desde siglos y que no es la primera voz la de ella, sino son varias voces las que se han venido dando a lo largo de la historia literaria y poética particularmente. Su obra una expresión a la mujer Son alrededor de 60 poemas, producto de una selección a lo largo de la vida de la escritora. Este es su primer libro y declara que le ha faltado un poco de valentía para sacarlo a la luz, pero el ser parte de un grupo literario que se interesa en desarrollar la cultura, en rescatar la palabra, tanto de manera oral y escrita es lo que la animó un poco para editar esta obra. Son varios los poemas dentro de "Concupiscencia", de la cual su autora se siente identificada con "La mujer del miércoles", que se trata sobre cómo la mujer desea salir de las ataduras a la cual la tienen sometida. El costo del libro de Siomara España es de US$ 5 en "Expolibro", y en librerías será otro su precio.
Concupiscencia de Siomara España Por: Augusto Rodríguez
Siomara España (1976) es una joven poeta manabita pero radicada en Guayaquil hace muchos años, es integrante del grupo literario Re-verso. Actualmente cursa estudios de Literatura y Español en la Universidad de Guayaquil. Sus obras poéticas han sido publicadas en periódicos y revistas de la ciudad, consta en la reciente Antología de Poesía Joven. Ha participado en diferentes encuentros poéticos y literarios en el Puerto Principal. Y hoy, ella, Siomara España nos presenta su primera obra poética denominada Concupiscencia. Según el diccionario es el deseo inmoderado de los bienes terrenos y sobre todo de los goces sensuales. Teniendo esa definición como premisa nos metemos de lleno en esta opera prima publicada en la Colección Lienzo del Ángel de la Editorial quiteña El Ángel dirigida por el poeta Xavier Oquendo. Este libro lleva un prólogo del destacado crítico guayaquileño Rodrigo Pesantez Rodas donde nos dice en la parte final, cito: “Concupiscencia puede que nos oriente hacia un sensualismo no erótico, aunque sí pertinaz en sus referentes idiomáticos, fuera de las lirófanas sincronías, de los vocabularios encalambrados de aristas linguales peligrosas, que tanto daño han hecho hoy a ciertos textos escritos por féminas de fama postiza, rindiendo pleitesía a la vulgaridad, jamás a la autentica poesía. Con este libro la poesía empuña sus mejores recursos, bajo una sencillez de planos, ya sea en lo narrativo-descriptivo, cuando de enfocar los otros-yo se trata; o, cuando la voz personal se rinde a la piel de los afectos-desafectos. Buen comienzo para una travesía de veleros dormidos en la plenitud de un mar abierto. Buena señal para los navegantes de nuevos océanos en la lírica nacional”. Este libro consta de 47 poemas y está divido en tres partes. La primera sección lleva como título el mismo del libro Concupiscencia y nos encontramos con una voz poética que se refugia en su pasado, en sus orígenes y nos deleita con poemas hermosos;
aquí como ejemplo:
EL HIJO Vago a prisa, sedienta, mutilada, buscando, indagando, o despojando los residuos del amor, la espada que destrozó mis alas, no sé cuando. Lo descubro y me detengo a respirar. No hago caso, conduzco y acelero, pues la vida se rompió cual un cristal y cargando hoy estocadas, solo espero. La parca abre su manto, su mortaja, obra infalible que del cielo baja y se esparce sonriendo sin cuidado. Y del amor, semilla que germina, que endulza, que lacera o que lastima solo queda el fruto más preciado.
O ese bello poema titulado LA MUJER DEL MIERCOLES donde la voz poética se cuestiona tal vez lo rutinario de la vida, los machismos imperantes de nuestra sociedad y la falta de amor entre los seres humanos, cito:
LA MUJER DEL MIERCOLES
Cuántas veces la mujer del miércoles desdobla el rostro, lava sus pies y camina sobre sus palabras. Cuántas veces recorre los mismos caminos, transita las mismas calles, ve los mismos semáforos, observa los mismos mendigos, sube las mismas nubes, busca la misma cama. Cuántas veces la mujer del miércoles busca la boca de su amante, se estremece entre sus brazos, grita de amor desesperada y llora entre silencios sus palabras. Cuántas veces la mujer del miércoles quiere abandonar su pasión olvidar sus sueños y seguir atada. Cuántas veces ríe y canta y otras tantas llora enamorada. Cuántas veces la mujer del miércoles tiene que amarrarse el alma, vivir el delirio, la locura y caminar sobre lo dicho, caminar sobre sus palabras.
Antes de cerrar esta primera parte del libro no quiero dejar de mencionar que Siomara España nos deleita también con unos destacados sonetos. La parte intermedia del libro lleva como nombre Raíces y en esta pequeña sección de tan sólo 5 poemas van dedicado a Manabí y a Guayaquil y sus culturas, a continuación el poema Velorio Montubio:
VELORIO MONTUBIO
En la cocina, el fogón muerde las brasas listas para el plátano, los chiricanos. Las mujeres adoban, asan…ciernen café. Debajo de la casa, arrimado a los estantes los compadres susurrando… un grupo, -en el hall pobre de la escalera-, quema en aguardiente hojas de naranja. Sobre la cuja de petate viejo, una mujer llora, otra la consuela… Los niños ajenos a todo dolor corren, precipitan el vuelo a la azotea, chillan, tropiezan el cubo de leche, rechina su música de lata, los muchines del fogón ya perfuman, llaman al café. Faltan 8 noches de rezos para el marido muerto.
Ahora nos adentramos a la tercera parte del libro que se llama Fases. Aquí nos deleitamos con algunos poemas dedicados a esa bella isla caribeña llamada Cuba con su reconocida musicalidad, cultura y vida. Los títulos son elocuentes La Habana , Diario del Che, Una tarde en la marina Hemingway y otros poemas con tintes sociales, como:
NAVEGO EN LA WEB Navego en la web mientras Sabina descarga y mi último cigarrillo va chisporroteando sus postreras luces. Perezco ante pensamientos desiguales, desfilando sin pausa van mis fetiches: Silvio, Perales, Serrat y JJ… Tropiezo con radio rebelde, un retrato del Che, el mundo, la desigualdad social, las revoluciones, el imperio. Líbano, Israel, qué mundito, compañero… me desconecto, me bajo ya no lloro. Aunque la realidad estremezca.
De esta forma quiero cerrar este pequeño viaje por la poesía de Siomara España. Muy bien lo dijo Xavier Oquendo en el comentario de la contraportada del libro: “La poesía de Siomara España es una confesión desenfadada. Es un verbo que se vuelca en el fondo de las palabras y que no deja espacio para la transpiración de más sensaciones”. Y sí, es una voz volcánica y torrencial que estoy seguro dará mucho que hablar en el presente y en el futuro de la lírica del país. Porque sé que su poesía tiene gran vuelo; estoy seguro que los libros que vendrán de esta poeta, sólo podemos seguir esperando lo mejor.
Para finalizar sólo quiero decir que toda buena poesía está lleno de concupiscencia ya que desea enormemente nombrar y sentir todos los deseos que sólo la palabra puede añorar en su infinita existencia