22 febrero 2008

SIOMARA ESPAÑA OTORGA A LA CONCUPISCENCIA VARIOS SIGNIFICANTES
Reportaje para la revista “LITERA”
Texto: Jorge Luis Pérez.
Siomara España, es la autora de Concupiscencia, libro de poemas cuyo temática es la mujer presa de sus estados alegres, frustrantes, reflexivos y hasta tétricos; obra que contiene rasgos de su infancia y adolescencia que recopiló en su memoria (10 años) y ahora las expresa en verso. A pesar de verla casi a diario, esta entrevista se dio dentro de un contexto particular para algunos, esnobista para muchos, preciso para mí: una informal tertulia poética entre los grupos literarios Re-Verso y Buseta de Papel, Siomara, hace un alto a los poemas y a la cafeína para ubicarnos en un rincón del café. Me mira de frente y empieza el diálogo.
¿Por qué “Concupiscencia”?
El libro está dividido en tres partes, justamente, la primera, es una parte muy concupiscente, fuerte y hasta cierto punto erótica y sensual, que pertenece no a mi pasado, sino a una etapa más madura, actual, es una etapa no de pecado, pero una etapa donde me identifico más como mujer, como lo que soy.
Todas las palabras tienen dos significados el lexicográfico (tradicional) y el semántico (de sentido) ¿Qué significado le diste a la concupiscencia? Al inicio le doy una connotación desde el punto de vista bíblico, porque siempre se ha hablado de la concupiscencia femenina como el pecado que arrastra la mujer desde la formación de la humanidad, de la creación de Eva. La mujer siempre ha estado marcada desde los tiempos bíblicos, pasando por los periodos del cristianismo a la concupiscencia, donde siempre fue relegada, rechazada, vilipendiada por este famoso pecado que supuestamente cometió, entonces es una forma de reivindicar al género femenino para que se entienda realmente cual es la verdadera connotación de la palabra concupiscencia.
¿Te sientes parte de aquellas mujeres o ya rompiste esos yugos sicológicos y sociales?
Toda mujer quiere en algún momento romper sus yugos, romper esos esquemas sociales que nos vienen dados por la religión, por la familia, por la sociedad, hasta cierto punto siento que los he roto y que se ve reflejado en mi obra, sobretodo en la primera parte.
¿Crees que este trabajo va ser superado por tus próximos proyectos literarios o consideras a Concupiscencia la cumbre de tu expresión?
Ningún autor que se precie puede decir que su primera obra puede ser la cumbre de su trabajo literario, mas bien es una especie de ensayo, porque uno se va preparando para nuevas facetas, nuevos cambios, y sé que el libro tiene muchas fallas, no es un libro muy armónico, y por esa razón, la dividí en partes, pero creo que un segundo trabajo, el cual estoy preparando: “El Regreso de Lolita”, va ser un libro más estructurado, tendrá una unidad de principio a fin, inspirado en el personaje de uno de mis autores favoritos Vladimir Nabokov.
Concupiscencia es la mujer atada por los tabúes, Lolita, está en una situación similar, ¿Acaso las mujeres te inspiran tanto?
La mujer ha sido un símbolo dentro de la sociedad hasta cierto punto aislado, la mujer está llena de ataduras, y desde la época bíblica, la concupiscencia siempre la ha marcado, en el caso de la obra Lolita es una continuidad, porque ella es una niña, está en una convergencia entre la adolescencia y la adultez, es una mujer que sigue siendo atada, y las mujeres, por mucho que se hable de liberación femenina, seguimos en ese estado. Muchos críticos literarios dicen que un autor puede tener muchos libros, pero un solo discurso, ¿Cuál es el tuyo?
Más allá de ser un discurso feminista, es un discurso femenino, porque yo si quiero enfocar mi obra desde el punto de vista femenino, desde la voz de la mujer, sus vivencias, sus deseos, sus secretos más escondidos, esas aberraciones que tenemos todas las mujeres y que nunca los sacamos por esos paradigmas que dicta la sociedad.
El Guayaquil actual no tiene la imagen de una ciudad literaria, sin embargo, hay muchos autores que luchan por ser leídos, ¿Según tú, hacia dónde avanza nuestra poesía?
Está en un cambio, hay muchos jóvenes que están escribiendo, te hablo de mi grupo Re-verso donde tenemos voces femeninas y voces que hacen un cambio sobre los paradigmas establecidos, también está Buseta de Papel, donde hay un gran número de personas, de mujeres que escriben desde ese punto de vista, es un gran aporte para la literatura ecuatoriana, costeña y guayaquileña.
¿Consideras a la educación necesaria para una manifestación artística digna? ¿Cómo es tu relación con las ciencias del lenguaje?
Ahí tocamos un punto netamente caótico, porque la educación en nuestro país adolece de muchas cosas, tiene muchas falencias, y es realmente penoso, pero en lo que respecta a la creación literaria, es algo más espontáneo. Es cierto, el lenguaje debe ser tomado en su mejor manera, y debe ser producto de un estudio y educación apropiados porque tienes que adecuar el lenguaje a lo que quieres expresar, pero, indudablemente, tiene que ser muy personal, innato, para mi la poesía es producto de una formación literaria, pero naci con esta necedidad … es mi vida.
Siomara España para crear afila su conciencia y recurre a lo vivido, la madrugada la invade y nace su expresión poética, se confiesa gran lectora de las tendencias literarias, (romanticismo, Modernismo, Vanguardismo, etc.) sin embargo, sus procesos creativos apuntan hacia la novedad, inadvirtiendo la tendencia clásica, de la cual se expresa con total respeto y admiración. Autores como Gustavo Adolfo Bécquer y los poetas malditos franceses, satisfacen su placer de lectora, pero se mantiene en proponer una nueva tendencia. Actualmente se encuentra, junto a Re-Verso en un nuevo proyecto, esta ocasión, en narrativa, del cual no quiso revelar muchos detalles, hasta tanto se deja llevar por las ideas al momento de escribir, sin embargo, cuando se le cuestiona que la motiva a alzar su voz poética con tanta determinación, sin pensarlo doble contesta que “el desamor”.

06 febrero 2008

La Casa Vacía

No invites a nadie a nuestra casa
pues repararan en puertas,
paredes,
escaleras,
y ventana,
miraran la polilla en los rincones,
los cerrojos oxidados,
las lámparas ciegas, arruinadas.
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No traigas a nadie a nuestra casa
pues no tendrán más que angustia de tu mesa,
de tu cama,
del mantel,
del mobiliario,
se reirán de pena por las tazas,
fingirán nostalgia de mi nombre,
y se reirán también de nuestra hamaca.
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No traigas más gente a nuestra casa
pues te escribirán canciones,
te entusiasmaran el alma,
te susurrarán traviesos,
te sembraran una flor en la ventana.
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Por eso no debes, alma mía
traer más gente a nuestra casa,
pues se pondrán rosados,
verdosos, rojizos o azulados,
al descubrir las paredes rotas
las plantas marchitadas.
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Querrán barrer en los rincones
querrán abrir nuestras persianas
y encontraran seguro en nuestros libros
las excusas perversas que buscaban
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Por eso te pido, yo te pido,
no traigas mas nadie a nuestra casa
así descubrirán nuestros absurdos
y te llevaran lejos a otras playas
te contaran historias de naufragios
te sacaran a rastras de esta casa