22 junio 2008

Por : Siomara España
ANDRÉS NEUMAN EN ECUADOR
En el marco de la feria internacional del libro EXPOLIBRO 2008, el escritor hispanoargentino Andrés Neuman visitará nuestro país.
El Palacio de Cristal en la ciudad de Guayaquil, -al pié del deslumbrante río Guayas - será el escenario donde se llevaran a cabo las diferentes presentaciones y conversatorios acerca de su vasta obra poética y narrativa.
Y es que Neuman a pesar de su juventud, ha escrito y publicado un sinnúmero de libros como:

Novelas:

Bariloche - (finalista del Premio Herralde)

La vida en las ventanas

Una vez Argentina

Cuentos:

El que espera

El último minuto

Pertenecí

Alumbramiento

Pequeñas resistencias - Antología del nuevo cuento español

Nuevo Cuento Sudamericano - Antología

Como poeta ha publicado:

Simulacros

El Tobogán

Métodos de la noche (Hiperión, 1998, Premio Antonio Carvajal)

La canción del antílope (Pre-Textos, 2003)

El jugador de billar (Pre-Textos, 2000),

Sonetos del extraño (Granada, Cuadernos del Vigía, 2007)

Mistica abajo (Barcelona, Acantilado, 2008)

Ha sido incluido en múltiples antologías de nueva poesía publicadas en México, Italia, Portugal o Bulgaria. Es también autor de libros de aforismos y ensayos literarios:

El equilibrista (Acantilado, 2005), y de dos colecciones de haikus: Alfileres de luz (Universidad de Granada, 1999, Premio García Lorca, El Viaje de invierno de Wilhelm Müller (traduciòn) De Neuman se han dicho mucho y el propio Roberto Bolaño escribió:

“Tocado por la gracia. Ningún buen lector dejará de percibir en sus páginas algo que sólo es dable encontrar en la alta literatura, aquella que escriben los poetas verdaderos. La literatura del siglo XXI pertenecerá a Neuman y a unos pocos de sus hermanos de sangre”.

Miguel García-Posada de ABC ha dicho: “Brillante y desenvuelto. Un escritor muy inteligente y dueño de un idioma preciso, centelleante. Neuman llega a la literatura con impulso propio, con energía personal y poderosa”.

Lorenzo Oliván de El Heraldo de Aragón: “Andrés Neuman es un escritor torrencial al que nada relacionado con la escritura le es ajeno: ni la novela, ni el relato, ni la reflexión ensayística, ni la traducción, ni la poesía. Y en todos esos campos, pese a su pasmosa juventud, ha cosechado ya notables frutos. Neuman ha demostrado que tiene pulso en todos los frentes, y que hay en él madera de escritor completo”.

Neuman se licenció en filología hispánica por la Universidad de Granada, donde codirigió la revista Letra Clara e impartió clases de literatura hispanoamericana. Actualmente es columnista fijo en diarios como Sur, Ideal o El Correo, colabora habitualmente en numerosos medios españoles y latinoamericanos, y escribe guiones de tiras cómicas para Ideal.

AUTORRETRATO

Ojeroso, pesado, bañado en humo ajeno,

con esa torpe compostura que sostiene el hábito;

una magnífica pereza lamiéndole los pies.

Excedido, en su piel habitan los roedores,

la demora en sus ojos,

en la voz el invierno.

Todo en él es así, muy poca cosa.

Ahí tenéis,

bastardo y tambaleándose,

recién nacido,

al hijo de la tarde.

DE: MISTICA ABAJO

LA GOTERA

La juventud no acaba con la edad

sino con la certeza de algún daño.

Un joven no es piel tierna

ni una fuerza infinita, sólo es alguien

que en el fondo de sí se siente intacto,

alguien cuya esperanza

tiene menos de esfuerzo que de jarrón brillante.

La certeza contraria no se llama experiencia.

Se llama simplemente suciedad.

La muerte ensucia, mancha,

enloda tu zapato de verano,

captura tu tobillo saludable,

presume de tu pierna inmaculada.

La muerte es la gotera inaugural,

es un diente en el techo,

el oficio del lobo prematuro.

Cuando la muerte ajena empieza a hacerse propia

empieza la otra vida.

Otra mucho más breve.

Y mucho más cargada de deseo.

EL CORO DEL AQUÍ

Ábrase la palabra, únanse las voces,

hay un eco de sueños incumplidos

que se propaga mientras amanece.

Nuestro nombre es el mismo con variantes

como el sol es la luz cada mañana

o el calor se reparte por las puertas.

Nunca ha habido en el mundo música solitaria,

lo saben quienes cierran los ojos al cantar.

Que no desciendan dioses

a dictar partituras

y prospere esta lenta melodía

sin más prodigio que su propio verbo,

su canción duradera con voz breve.